A cuarenta kilómetros de Madeira, y conectada con la de Madeira tanto por avión como por barco, desde el puerto de Funchal hasta el puerto de Porto Santo, la isla de Porto Santo es un secreto viajero que merece muy mucho conocer. Menos explotada turísticamente que su hermana mayor, Porto Santo alberga varios lugares interesantes: los más destacables son la fortaleza de Pico Castelo, del siglo XVII, y la capilla de la isla, en el pueblo de Vila Baleira, donde pasó una temporada nada más y nada menos que Cristóbal Colón -hoy en día la vivienda es el Museo Cristóbal Colón. El sobrenombre de Isla dorada le viene de la playa de casi diez kilómetros que la circunda en gran parte, y que está considerada como una de las mejores playas de Portugal.