En Croacia abundan las islas arrancadas de las páginas de las leyendas pero, de todas ellas, la isla de Hvar, la más grande del Adriático, es la que mejor ha sabido conjugar un estilo de vida ya casi olvidado -pastores, olivos, belleza de una tierra de pinares que caen en un Adriático espejado de calas- con la exclusividad necesaria para que se pierdan en ellas todas las celebrities que nos vienen a la memoria. Jay Z y Beyoncé, Bruce Willis, Tom Cruise, Bernie Ecclestone, Novak Djokovic o Kate Moss se enamoran de sus infinitos campos de lavanda, los cultivos delimitados como en los tiempos de los griegos, su herencia arquitectónica, las murallas de la ciudad de Hvrar o las playas de los boscosos islotes del archipiélago de Pakleni Otoci, en los que la privacidad está garantizada.