Cinco escapadas para el puente de noviembre


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Lo sabemos todos los grandes viajeros: no hay que cruzar el globo de punta a cabo para encontrar razones que nos arranquen del hogar, ni más tiempo que apenas unos días. Por eso, compartimos contigo cinco escapadas para el puente de noviembre que son, todas ellas, un auténtico Gran Viaje. ¡Disfrútalo!

Berlín, siempre reinventándose

La Puerta de Brandemburgo, Berlín. Foto © Tu Gran Viaje
La Puerta de Brandemburgo, Berlín. Foto © Tu Gran Viaje

En plenos fastos de la conmemoración del 25º aniversario de la reunificación de Alemania, la capital del país, Berlín, la ciudad-pobre-pero-sexy por excelencia de Europa, continúa con esa reinvención perpetua que hace de ella, siempre, el lugar donde estar y al que viajar. El antaño floreciente barrio de Mitte se está gentrificando, y por eso la escena alternativa y artística de la ciudad busca repetir la fórmula -alquileres baratos en zonas céntricas a las que devolver la vida- y lo está consiguiendo en Friedrichshain, un barrio que se articula entre el río Spree y las Frankfurter y Karl-Marx Alle, y que presenta la colección de locales, bares medio ilegales, alcorques repletos de maleza y construcciones de los años del Telón de Acero que uno espera y desea de la capital alemana, y que es la parte “oriental” del distrito de moda, el Friedrichshain-Kreuzberg. Allí, abundan los lugares de interés: desde el Almodóvar Hotel (Boxhagener Straße 83, www.almodovarhotel.de), en cuya fachada saludan murales de nuestro Pedro más internacional, a los restaurantes siempre llenos -sus terrazas tienen más de dos mil asientos- de la Simon Dach Strasse, pasando por los escenarios de la película Good Bye Lenin -la plaza FrankfurterTor– y, desde luego, la East Side Gallery, el tramo más largo que se conserva del Muro de Berlín.

Gales, tierra de castillos

Castillo de Carreg Cennon. Foto de Chris Jobling.
Castillo de Carreg Cennon, Gales. Foto © Chris Jobling.

Arrebujado en un esquinazo de la isla de Gran Bretaña, a Gales hay que viajar como un peregrino, con la seguridad de que conocerlo será sentir toda una epifanía viajera. Gales es una tierra repleta de castillos y monasterios abandonados que han atraído desde siempre a grandes artistas, como Turner, quien pintó varios escenarios galeses: el Castillo de Careg Cennen en Cartmanshire, el priorato agustiniano de Llanthony en Brecon Beacon, la abadía cisteriana de Valle Crucis en Llangollen o la abadía gótica de Tinter en el valle del Wye, un lugar ideal para ser explorado haciendo senderismo, en bicicleta o de paseo a caballo y cuya belleza natural solo tiene rival en el parque nacional de Breacon Beacon, a una hora de Cardiff, y que además de ser el parque nacional más visitado de Gales, se ha convertido en el paraíso del foraging, la búsqueda de comida silvestre, toda una tendencia.

Mallorca, la isla de la Calma

Vista de Deià. Foto © Tu Gran Viaje
Vista de Deià. Foto © Tu Gran Viaje

Ese trozo de paraíso arrancado del cielo que tenemos al lado de casa que es la isla de Mallorca justifica sobradamente en estos meses finales del año su sobrenombre más conocido. La isla de la Calma es ahora un remanso de paz donde los grandes hoteles de los destinos más turísticos de la isla cierran sus puertas y las muchedumbres de turistas son un recuerdo. Por eso, este es el momento perfecto para perderse sin prisa por una isla con mucho que ofrecer -entre ello un clima primaveral en estos últimos meses del año. La capital, Palma, tiene uno de los centros urbanos mejor conservados de todo el Mediterráneo: sus calles, arracimadas en torno a la Seu -la Catedral- atesoran una colección casi infinita de palacetes renacentistas y retazos árabes donde ahora se descubren hoteles boutique de lujo como el Can Cera, el Palacio Ca Sa Galesa o el Boutique Hotel Calatrava. Y no hay que olvidar que el otoño pinta de todos los colores los campos del Plà, la gran llanura central de la isla que es su despensa tradicional y donde se encuentran algunos de los pueblos donde el tiempo parece haberse detenido hace un par de siglos: Llubì, Felanitx, Santa Margalida… Una Mallorca diferente y menos conocida, más pura y más imperecedera en el recuerdo.

Croacia, el país de las mil islas

Rovinj, Croacia. Foto © Tu Gran Viaje
Un atardecer cualquiera en Rovinj. © Tu Gran Viaje

En Croacia abundan las islas arrancadas de las páginas de las leyendas y de una rotunda -y casi desconocida ya a estas alturas- belleza mediterránea, imprescindibles para cualquier amante de la naturaleza. Y de todas ellas, las imprescindibles son el archipiélago de Brijuni, en Istria, el de Kornati, en la región de Sibenik, y la isla de Mljet, en la región de Dubrovnik -todas ellas están declaradas Parque Nacional-. Brijuni ofrece bellísimas playas, restos arqueológicos del período romano y hasta la posibilidad de realizar safaris para ver todo tipo de animales salvajes que se llevaron aquí en la época de Tito. Por su parte, Kornati es un paraíso para la práctica de deportes naúticos, un verdadero laberinto de canales y de islas compuesto por más de 140 islas, islotes y rocas de impresionantes farallones y acantilados. La isla de Mljet está llena de bosques centenarios de piño carrasco y pino piñonero, cuevas y lagos unidos entre sí y conectados con el mar, playas de arena y de grava, que puede además ser recorrida en bicicleta.

Alentejo, Historia con mayúscula

Escapada al Alentejo

Infinitas dehesas de alcornoques, colinas pespunteadas de pueblos en los que siempre huele a pan recién hecho y parece que se ha detenido el tiempo, playas que se extienden por decenas de kilómetros sin más construcciones que casetas de pescadores… Así es el Alentejo, la región más grande de Portugal y, sin duda, la más evocadora. Aquí, a las imprescindibles Marvâo, Elvas y Évora, catalogadas como Patrimonio Mundial por la UNESCO, y a las espectaculares playas de la Costa da Galé y Comporta, tomada por los surfistas en estos meses, se suman centenares de monumentos fechados en el apogeo megalítico, que tuvo lugar entre los milenios IV y III a. C. Poder explorar los campos de Alentejo y descubrir estos impresionantes monumentos megalíticos es una de las experiencias más gratificantes que puede vivirse en esta región: ahí están el crónlech de Almendres, el anta de Melriça, el Parque Megalítico de Coureleiros, el menhir de Meada, o el Anta Grande do Tapadão, uno de los yacimientos más bellos y mejor conservados de todo el Alentejo.

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