Postal desde el Nido del Tigre


Viajar al Nido del Tigre, en Bután, es hacerlo a uno de los lugares más bellos del mundo.

Cuenta la leyenda que en el año 1692 el gurú indio Padmasmabhava, introductor del budismo en Bután, llegó hasta este lugar subido a lomos de una tigresa y quedó tan impresionado por este acantilado colgado del valle del Paro a 3100 metros sobre el nivel del mar, que se mantuvo meditando en una cueva durante tres años, tres meses, tres semanas, tres días y tres horas. En su honor se construyó el monasterio de Taktshnag, conocido como el Nido del Tigre, y que es uno de los lugares más decididamente bellos del mundo. Solamente es accesible a pie o a caballo, pero ¡el esfuerzo de la subida tiene recompensa!