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Como con todo, hay una lista incontestable de los mejores hoteles del mundo. Un top en el que, ya sea por su exclusividad, por su historia, por su puro lujo o, simplemente, por su carácter, aparecen tan solo un puñado de hoteles. Y entre ellos está el mejor hotel de África y, claro, uno de los cinco o seis mejores del mundo: Bienvenidos, Grandes Viajeros, a La Mamounia de Marrakech.

Antes que nada: La Mamounia es, desde su apertura en 1923, uno de los mejores hoteles del mundo. Y lo es así, rotundamente, sobreviviendo a modas y manías de todo tipo, y acogiendo y mimando desde entonces a personalidades, celebrities y Grandes Viajeros como tú, maravillados todos ante la que es una de las experiencias más exclusivas que pueden vivirse hoy en día.

Todo en La Mamounia respira exclusividad y atención al detalle: desde el servicio, exquisito y nada intrusivo, hasta la perfección en el uso de los materiales empleados en la decoración -y que dan forma auténticas obras de arte, realizadas por los mejores artesanos de Marruecos -desde las escayolas cinceladas a los artesonados en madera o el mármol de Murano que viste la piscina interior-, pasando por la oferta de sus restaurantes, la carga mítica de sus bares o, simplemente, el dibujo de sus jardines, tan históricos como la huella que han dejado los huéspedes que, a la sombra de las murallas del bullicioso Marrakech que los circundan, han paseado por ellos, mecidos por los aromas de los centenares de naranjos y miles de rosales que aromatizan el que es, sin duda alguna, todo un Gran Viaje a través de los sentidos.

El tacto

No cuesta esfuerzo alguno mimar el cuerpo en La Mamounia, sobre todo con el agua de por medio. 27 fuentes y estanques, y 10 piscinas y jacuzzis, dan muestra de ello. Nadar en la piscina principal del hotel, con más de 1.000 metros cúbicos de agua y 750 metros cuadrados de mármol, y recreada al estilo del famoso estanque de La Menara, es un capricho que se dan todos los huéspedes de La Mamounia. ¡No te sorprendas si compartes unos largos con alguna celebritie de Hollywood!

Y, para el tacto, nada como el spa, al que nos guían los farolillos, y donde aguardan su completa propuesta de tratamientos -hammam, sauna, masajes, tratamientos corporales…- y su legendaria piscina cubierta, vestida con mármol de Murano, con sus aguas a 28ºC. Además, se puede reservar un Spa privado, con hamman, jacuzzi, peluquería, cabina de masajes para dos…

No acaba ahí el festival para el tacto: lo descubrirás al dormir entre las sábanas de algodón satinado de 200 hilos, o al secarte con las toallas de terciopelo de algodón

El gusto

El sentido del gusto alcanza en La Mamounia las cotas más altas, y comienza haciéndolo de un modo muy sencillo: con los ingredientes bio cultivados en su huerto, donde crecen docenas de variedades -verduras, hortalizas, hierbas aromáticas, árboles frutales- que, a lo largo del día, se degustan en los diferentes bares y restaurantes de La Mamounia, comenzando por el desayuno, servido en el pabellón de la Piscina.

Los tres restaurantes de La Mamounia son una experiencia gastro de altura en cada detalle, desde el menaje de mesa a la puesta en plato y, sobre todo, en el paladar. En L’Italien, el conocido Chef Don Alfonso -galardonado con dos estrellas Michelín- propone recetas italianas enriquecidas con lhierbas y los tomates del huerto de la casa, deliciosos antipasti, pescados… Le Marocain es, ya desde su decoración y ambiente, un templo de la gastronomía marroquí más tradicional: la pastilla Mamounia -con langosta, espinacas y pimiento rojo- es su especialidad más conocida, el carrusel de ensaladas tradicionales marroquíes o las carnes a la parrila son un festival de sabore. Le Français es ideal para cenar, con su carta de alta cocina francesa y, no menos importante, con su decoración, muy romántica. Y, desde luego, no hay que perderse las tentaciones dulces del pabellón Le Menzeh, en la Avenida de los Olivos.

El oído

Despertarse por la mañana en La Mamounia escuchando nada más que el piar de los pájaros es todo un lujo: el frenesí de la medina de Marrakech está a años luz de distancia. Y eso es solo el principio: también en los jardines, el rumor del agua que mana de sus fuentes y estanques arrulla el paseo, que nos lleva a uno de los bares más míticos del mundo, el Churchill, donde han tocado todos los grandes del jazz, de Sonny Rollins a Louis Armstrong y que, hoy, sigue acogiendo jam sessions. El bar L’Italien es, junto a la piscina, el mejor lugar del hotel para ver y ser vistos o, simplemente, deleitarse con el fresco del techo, obra de Jacques Majorelle en 1923, mientras los hielos tintinean en la copa.

El olfato

A azahar, a rosas, a cuero y maderas… y a una fragancia exclusiva. A todo esto huele La Mamounia, un cóctel embriagador que nos mece cuando caminamos por el hotel o los jardines, o descansamos en nuestra habitación. La fragancia Mamounia ha sido creada por Olivia Giacobetti, una de las siete mejores narices del mundo, a base de dátil, cedro y madera de rosa. No es la única fragancia exclusiva de La Mamounia: son un regalo para el olfato los perfumes Bois bereber (maderas, agua de azahar y especias) y Feuilles d’Agrumes (hojas de cítricos, menta y ajenjo), cuyos aromas impregnan desde el automóvil de alta gama que nos recoge y traslada desde y al aeropuerto, hasta los sillones del Salon d’Honneur.

La vista

Nada como relajar la vista contemplando desde la ventana de nuestra habitación o la terraza de nuestra suite las panorámica de las ocho hectáreas de los jardines de La Mamounia. En ellos, hay más de 700 naranjos, 5.000 rosales en los jardines de La Mamounia, 2.000 de ellos en la alameda de los olivos (centenarios muchos de ellos)… Las habitaciones y suites son también un capricho visual, con sus trabajos de moucharabich (piezas de maderas torneadas que permiten ver sin ser vistos y que filtran la luz) o sus techos en zouac (de madera pintada), como lo son las obras de arte expuestas en los pasillos del hotel (obras de Michèle Maurin en la 2ª planta o las fotografías de Saâd Tazi en la 3ª).

La Mamounia: Galería de imágenes

La Mamounia. Datos prácticos

La Mamounia es un auténtico remanso de paz, con su parque de 8 hectáreas rodeado por murallas del siglo XII, en pleno corazón de Marrakech, a solo 5 minutos de la célebre Koutoubia y de la famosa Plaza Jemaa El Fnaa. Dispone de 136 habitaciones (de 30 a 45 m²), 71 Suites, incluyendo 7 suites ‘estrella’ excepcionales (de 55 a 212 m²), 3 Riads, cada uno con 3 habitaciones, salones marroquíes, piscina privada, terrazas… (700m²). La Mamounia es miembro de The Leadings Hotels of The World.

Situación: Avenue Bad Jdid 40 040, Marrakech. Tel: (212) 524 588 600. Fax: (212) 524 444 044. web: www.mamounia.com. Mail: informations@mamounia.com

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