Tu Gran Viaje a Cracovia (I)


Viaje a Cracovia con Tu Gran Viaje
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Cracovia, que fuera capital de Polonia durante más de cinco siglos, en los que fue acumulando un patrimonio realmente único en el país, se salvó de la destrucción durante la Segunda Guerra Mundial gracias a que en ella cayó en tiempos muy lejanos una de las siete piedras mágicas que hay en el mundo. Con semejante leyenda tras de sí, ¿cómo no va a ser una ciudad fascinante? Nos vamos de viaje a Cracovia, ¿te vienes con nosotros?

La leyenda, como todas, tiene su punto final en una esquina del patio del castillo desde donde Júpiter, la piedra que cayó a Cracovia -apunta los destinos de las otras seis: Delhi, Delfos, Jerusalén, La Meca, Roma y Velehrad- desprende la energía que protege la ciudad…

Castillo de Cracovia. Tu Gran Viaje
Castillo de Cracovia

La Plaza del Mercado de Cracovia

Nuestro viaje a Cracovia comienza con una ruta a pie por el centro de la ciudad, donde todas las distancias son muy cortas y pueden realizarse a pie. El punto ideal para comenzar la ruta será la Plaza del Mercado (Rynek Główny), el lugar más animado de la capital, llena de ociosos y diletantes que se confunden con los despistados viajeros y en cuyo centro se levanta la Lonja de los Paños (Sukiennice), con un mercado de artesanía típica polaca en la planta baja, y un museo de pintura en la planta superior. Entre el mercado y la Basílica de Santa María (Kościół Mariacki), se encuentra el monumento al escritor Adan Mickiewicz, cuya pena, siempre concurrida, es tomada por punto de encuentro por polacos y visitantes. Terminamos la panorámica de la plaza con la antigua torre del ayuntamiento (Wieża Ratuzowa) y la iglesia de San Adalberto (Kościół Św Wojciecha), ambas en la parte de abajo de la plaza y los coloristas coches de caballos, conducidos en su mayoría por bellas amazonas. Y bajo la plaza -se accede por un lateral de la Lonja de los paños-, el Podziemia Rynku, los subterráneos de la plaza que podríamos definir como un museo pero que, en realidad, lo que hacen es sumergirnos en el pasado de la ciudad y, más concretamente de la plaza, ya que se han sacado a la luz las calles medievales con sus empedrados originales, restos de viviendas que ahora han sido reconstruidas y antiguos talleres. Tan curioso como interesante.

Plaza del Mercado de Cracovia, Polonia
Plaza del Mercado de Cracovia, Polonia

Ulica Floriánska, la Vía Real de Cracovia

Desde esta misma plaza, en la parte de arriba, sale la ulica Floriánska, una calle que es conocida también como Vía Real porque era el lugar por donde pasaban las comitivas reales en su camino hacia el castillo y que hoy es una de las más transitadas, o la que más, de Cracovia. La calle termina en la Puerta de San Florián (Brama Floriańska), una puerta del XIV que formaba parte de las murallas derribadas en el XIX para facilitar la ampliación de la ciudad y de las que aún se conservan un tramo en este punto. Un lienzo de muralla que ha sido elegido por los pintores para exponer y vender sus cuadros. Un poco más adelante aguarda el Museo Czartoryski (Muzeum Książąt Czartoryskich), creado por la princesa Isabela Czartoryska con su colección privada y en su momento el primer museo del país, donde se podrán ver, si han terminado los trabajos de restauración, la Dama del armiño de Leonardo da Vinci y Paisaje con el buen samaritano de Rembrant, entre otras cosas. Casi nada.

Cruzada la Puerta de san Florián nos sorprende una moderna escultura dedicada al pintor Jan Matejko y la Barbacana (Barbakan), un bastión circular de ladrillo que protegía desde el exterior esta puerta de la muralla y que durante siglos se utilizó de polvorín y para guardar los cañones. De regreso a la Plaza del Mercado, hay que entrar en el Jama Michalika, un café de 1895 que fue punto de encuentro de artistas y escritores y hoy de turistas.

Carruajes de caballos en Cracovia
Los carruajes, el modo más tradicional de conocer el centro histórico de Cracovia

De nuevo en la plaza, vamos a ir ahora en dirección a la colina Wawel, para ello seguiremos la calle Grodzka y haciendo camino veremos la Iglesia Franciscana (Kościół Franciszkanów), del siglo XIII pero con un estilo actualizado ya que ha tenido que ser reconstruida unas cuantas veces a consecuencia de otros tantos incendios; la Iglesia Dominica (Kościół Dominikanów), de la podríamos decir lo mismo que de la anterior; el Museo Arqueológico (Muzeum Archeologiczne), en la ulica Poselska; el Museo Wyspiański (Muzeum Wyspiańskiego), en la ulica Szcepańska y dedicado al escritor y poeta Stanisław Wyspiański, uno de los más representativos artistas del movimiento Joven Polonia; la Iglesia de San Pedro y San Pablo (Kościół Św Piotra i Pawła), iglesia jesuita de 1583 con planta en cruz latina que se remata con una cúpula y cuya decoración se ha hecho a base de estucos, y para terminar, justo al lado, otra iglesia, la de San Andrés (Kościół Św Andrzeja), que aún conserva algunos elementos románicos de la obra original, pero dentro una decoración puramente barroca.

Colina de Wawel, Cracovia. Tu Gran Viaje
Colina de Wawel, Cracovia.

La Colina de Wawel

Por fin hemos llegado a la Colina de Wawel, rodeada por el Vístula y donde se levantan los monumentos más importantes de la ciudad. En primer lugar el Castillo (Zamek Królewski), un edificio que desde el siglo XI se ha ido ampliando y acondicionando para adaptarse a los usos de sus siempre nuevos inquilinos hasta su última restauración, obligada tras la II Guerra Mundial. Se visitan las Cámaras reales (Komnaty Królewskie), de arquitectura renacentista y decoración barroca; los Apartamentos Reales Privados (Prywatne Apartamenty Królewskie), con una rica colección de tapices, y el tesoro de la corona y armería (Skarbiec Koronny i Zbrojownia), con los símbolos empleados para las coronaciones y armas de los siglos XV al XVII. Justo al lado se encuentra la catedral, que se comenzó a construir en 1320 y que se iría adaptando, como el resto de monumentos de la ciudad, a los nuevos usos. Lo más llamativo es el gran número de capillas que tiene y las tumbas de los reyes San Estanislao (Mauzoleum Św Stanisława) y Casimiro el Grande (Kazimierz Wielki).

Catedral de Cracovia. Tu Gran Viaje
Catedral de Cracovia

Y si hemos comenzado el recorrido con la historia de la piedra mágica, le terminamos, al menos en esta ruta, con otra leyenda, que toma cuerpo de realidad en la Cueva del Dragón (Smocza Jama). Cuenta la leyenda que había un dragón que tenía su morada en esta cueva, justo debajo del castillo, y que se dedicaba a atacar el ganado y a las doncellas. Pero también había un príncipe llamado Krakus que se las ingenió para acabar con el dragón: empapó con azufre pieles de oveja que el dragón se acabó tragando. Entonces al sentir el azufre en el estómago se lanzó al río para calmar aquel fuego y estalló. Así sin más… Nos quedan por visitar los barrios judíos de Kazimierz y Podgórze: Mañana continuaremos nuestro viaje a Cracovia.

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