La Habana para un Gran Viajero (I)


Viajar a La Habana. Un reportaje de Javier Carrión en Tu Gran Viaje, revista de viajes y turismo
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Parafraseamos a Guillermo Cabrera Infante y te proponemos viajar a La Habana descubriendo todos sus clásicos imperecederos. En esta primera etapa, recorremos la Ciudad Vieja y los escenarios de Ernest Hemingway de la mano de Javier Carrión.

La ciudad vieja de La Habana es siempre el punto de partida de la visita por sus cuatro plazas emblemáticas -Armas, Vieja, Catedral y San Francisco- y por los baluartes militares de La Fuerza y La Cabaña que custodiaban la salida de los barcos españoles con la plata de América. La avenida del Puerto, que partía del Castillo de San Salvador de la Punta hasta los viejos muelles y la estación de tren, se ha convertido hoy en un sugerente paseo, presidido por la Columna de O’Donnell y la estatua del gran poeta cubano Nicolás Guillén, El lugar al que han vuelto los habaneros para divisar el otro lado de la bahía, la Iglesia de Nuestra Señora de Regla y las antiguas refinerías.

Viajar a La Habana. Un reportaje de Javier Carrión en Tu Gran Viaje, revista de viajes y turismo

 

Las plazas de La Habana

La de Armas es hoy en La Habana Vieja la plaza de los libreros y de los coleccionistas de sellos y billetes. San Francisco, en cambio, destaca por sus caleseros, las mulatas vendedoras de flores y las palomas que abarrotan este recinto presidido por la fuente de los Leones, y la Plaza Vieja, la más ecléctica de todas desde el punto de vista arquitectónico, representa la simbiosis del barroco cubano con el art nouveau de inspiración gaudiana con un puñado de restaurantes, tiendas y cafés que hasta 2014 pertenecían al Estado y hoy han pasado a manos privadas.

Plaza de Armas. Viajar a La Habana. Un reportaje de Javier Carrión en Tu Gran Viaje, revista de viajes y turismo

La Plaza de la Catedral completa ese póquer urbano habanero como si se tratara de un auténtico museo barroco con su catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada a la cabeza. Del templo, que guardó los restos de Colón durante un siglo antes de ser trasladados a Sevilla, dijo Alejo Carpentier que era como “la música grabada en la piedra”. Una catedral vistosa desde cualquier ángulo, de la que parten varias calles repletas de restaurantes. En una de ellas, el pequeño callejón del Chorro, abre Doña Eutimia (Callejón del Chorro, Calle San Ignacio 60-C), para que pruebes sus frijoles, sus langostas y la ropa vieja, el clásico de carne en La Habana.

Viajar a La Habana. Un reportaje de Javier Carrión en Tu Gran Viaje, revista de viajes y turismo
© Shuttterstock

 

Hemingway, nuestro hombre en La Habana

El paseo por el centro histórico pasa obligatoriamente por Obispo y O’Reilly. En esta última vía, el Bar Bilbao (O’Reilly, 302) recrea la atmósfera de los años cincuenta del siglo pasado, exactamente desde 1930, antes de que el local fuera nacionalizado en 1959 junto a la mayoría de los negocios privados de La Habana Vieja. El bar, que homenajea al Athletic Club de Bilbao, ofrece una gran variedad de bebidas y cócteles, entre los que destacan el mojito y el kalitmoxo, típico del País Vasco. 

Lee aqui nuestro reportaje “Hemingway en La Habana”
Viajar a La Habana. Un reportaje de Javier Carrión en Tu Gran Viaje Revista de Viajes y Turismo
© Scott Fleming

Claro que los que prefieren decantarse por los locales más clásicos no necesitan abandonar La Habana Vieja: En La Bodeguita del Medio (Empedrado, 207) y Floridita (Obispo, 557), cunas del mojito y del daiquiri (5 y 6 CUC, la pieza) se escucha y se baila la música cubana en esa Habana de Hemingway que atrapa no solo a los seguidores del escritor norteamericano sino a todos los extranjeros, que también tienen una cita en la habitación 511 del Hotel Ambos Mundos (Obispo, 153), la estancia favorita del escritor entre 1928 y 1939 en La Habana. En esta pequeña habitación con baño Hemingway comenzó a escribir en Cuba, artículos de pesca para la revista Esquire, cuentos cortos y algunos libros como Muerte en la tarde o Las verdes colinas de África. La entrada cuesta solo 2 CUC y si quieres saber más de Hemingway puedes ir a Finca Vigía, su residencia durante más de dos décadas en el poblado de San Francisco de Paula, a unos 15 kilómetros del centro de La Habana.

Bodeguita del Medio. Viajar a La Habana. Un reportaje de Javier Carrión en Tu Gran Viaje, revista de viajes y turismo





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