Parque Nacional Kruger, el reino de los Cinco Grandes


León en el Parque Nacional Kruger, en Sudáfrica
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El parque nacional más grande de Sudáfrica es un paraíso natural donde se concentran las mayores poblaciones de grandes mamiferos del continente: un auténtico regalo para la Humanidad.

Con una extensión cercana a los 20.000 kilómetros cuadrados, y declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, el parque nacional Kruger es la mayor reserva natural de Sudáfrica y una de las más importantes del mundo. En él es posible contemplar en libertad a los llamados “Cinco Grandes”, el póker de ases de la naturaleza que forman el león, el elefante, el leopardo, el rinoceronte y el búfalo, y en cifras estimadas de población que, aunque siempre podrían ser mejores, sí son de importancia: 2.000 leones, 12.000 elefantes, 25.000 búfalos, 1.000 leopardos y más de 5.000 rinocerontes (entre blancos y negros). Hay poblaciones significativas de hipopótamos, jirafas, cebras, diferentes especies de antílopes, y carnívoros como guepardos o hienas. La riqueza de la fauna no se queda atrás: el parque es tan inmenso que se divide en 16 eco-zonas. La mitad norte del parque, al norte del río Olifants, es más arbórea y fertil que la sur.

El parque, que debe su nombre al histórico presidente sudafricano Paul Kruger, se fundó en 1898 para proteger y preservar la riqueza natural del ansia de los cazadores blancos y traficantes de marfil de la época. Está situado en el enorme Bajo Veld sudafricano -una de las partes de la inmensa región natural del Veld, que se ofrece en toda su plenitud en el área del parque-, y 336 especies arbóreas, 49 peces, 34 anfibios, 114 reptiles, 507 aves y 147 mamíferos son las especies que tienen su hogar en el parque.

Leones en Phinda Homestead, Parque Nacional Kruger, Sudáfrica

La presencia del hombre también es visible en el parque, muy rico en cultura e historia: hay restos que evidencian la presencia en el área del Homo Erectus hace medio millón de años, pinturas de los bosquímanos e impresionantes yacimientos arquelogicos como Masorini o Thulamela. Hay más de 250 lugares históricos, incluyendo cerca de 130 lugares con petroglifos, y se han encontrado restos de la Edad de Piedra en más de trescientos yacimientos arquelogicos de aquella era, además de los que hablan de los pobladores originales de la zona, los Nguni, y de los exploradores europeos que transitaron por estos lares en los siglos XVII y XVIII.

En el parque hay alojamiento para todos los gustos… y presupuestos. Desde campamentos austeros pensados para investigadores a lujosos y suntuosos cabañas con todas las comodidades -o más- de las que esperan en un hotel de cinco estrellas, pasando por campings habilitados para caravanas y tiendas de campaña o bungalows de diferentes calidades. Establecimientos como el resort Singita Kruger National Park (singita.com/regions/singita-kruger-national-park) copan cada año los ránkings de mejores establecimientos hoteleros del continente.

Leopardos en el parque nacional de Kruger

Hay multitud de excursiones y visitas guiadas por el parque a bordo de todo-terrenos y dónde el único límite para nuestras emociones aventureras y viajeras lo pone el presupuesto, pero la mejor manera de descubrir todos los secretos que atesora Kruger es seguir alguno de los senderos que lo cruzan, de todo tipo. Son siete sendas que se pueden cubrir en trayectos de varios días -con diferentes salidas a lo largo del año-, que atraviesan áreas de la Naturaleza salvaje por rutas hechas por los animales, y para las que hay que tener una forma física adecuada. El contacto directo con la Naturaleza está garantizado, toman parte en ellas grupos de no más de diez personas a quienes acompañan y guían un ranger del parque y su ayudante (ambos armados con rifles) y un cocinero. Se pernocta en chozas de madera con dos camas individuales, agrupadas en pequeños campamentos dispersos por el parque.

Elefante en el Parque Nacional de Kruger

Debido a la gran demanda y al número muy limitado de plazas disponibles, se recomienda reservar con mucha antelación. De todas las rutas, la más célebre es probablemente la Mphongolo Trail, una antigua senda que comienza en el campamento Shingwedzi y que atraviesa en cuatro días y tres noches -de febrero a noviembre- la zona salvaje entre los ríos Shingwedzi y Mphongolo. Si no apetece vivir así el parque, siempre se puede hacer la sencilla Malopeni Overnight Eco Trail, una ruta de una noche en vehículos que cruza la zona al noreste de Phalaborwa Gate hasta el río Letaba. ¡Definitivamente, un Gran Viaje inolvidable!

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1 Comment

  1. […] medio camino entre Johannesburgo y el Parque Nacional Kruger, y punto de partida de la Ruta Panorama situada en Mpumalanga, “la tierra por donde sale el […]

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